Así aprovecha el Cártel de Sinaloa la crisis migratoria en la frontera para traficar drogas a EE.UU.

Así aprovecha el Cártel de Sinaloa la crisis migratoria en la frontera para traficar drogas a EE.UU.
  • Con sofisticados dispositivos de vigilancia espían las actividades de la Patrulla Fronteriza.

Mientras que las detenciones de migrantes aumentan en la frontera sur de los Estados Unidos, la droga y el dinero de los cárteles no para de fluir por esas áreas desérticas, en esto han contribuido espías pertenecientes a grupos de narcotraficantes quienes utilizan aparatos de última tecnología para proporcionar información relevante a sus cómplices.

De acuerdo con información de la Patrulla Fronteriza, fueron detectados presuntos espías de un cartel que opera en esa región. Los nueve detenidos, todos mexicanos indocumentados, tenían en su posesión sofisticados dispositivos de vigilancia: paneles solares, radios, telescopios y binoculares de largo alcance.

Anthony Porvaznik, jefe de operaciones de la Patrulla Fronteriza en el sector de Yuma, mencionó que “mientras casi la mitad de nuestros agentes están ocupados transportando, procesando y cuidando a las familias y niños de Centroamérica, tenemos presuntos miembros de un cartel que realiza operaciones de contrabando altamente sofisticadas”.

Aunque no se mencionó el nombre del cartel para el que trabajan, la zona es controlada por el Cártel de Sinaloa y el objetivo de estos sujetos, según la agencia, es enviar información sobre los movimientos de los oficiales de la patrulla y dar datos a los transportistas del cartel.

El problema de los espías en la zona fronteriza es algo que se ha acarreado desde hace varios años. En diciembre pasado, Carol L.Provost, jefa de la Patrulla Fronteriza, dio su testimonio ante el Senado acerca de este asunto y mencionó que sus acciones “son útiles para lograr los movimientos de sustancias ilícitas y de indocumentados”.

La forma en que operan estos espías es colocándose en las cimas de montañas, entre piedras o permanecen en lugares donde sólo los pueden alcanzar con helicópteros.

Desde ahí interceptan las comunicaciones de las autoridades u observan sus recorridos. Además del uso para el narcotráfico, comparten la información con bandas de traficantes de migrantes.

El problema se ha agravado debido a la crisis migratoria que afecta la frontera en la actualidad, lo cual resta la atención en prevenir los casos de espionaje. Por ejemplo, en la noche anterior a la detención de los espías, dos inmigrantes perdieron la vida luego de que fueran perseguidos por elementos de la Patrulla Fronteriza en la comunidad de Santa Teresa, en Nuevo México.

Entre abril y octubre de 2014, un operativo en Tucson, Arizona, concluyó con el arresto de 24 vigilantes y el decomiso de 6.500 libras de narcóticos. El año pasado, en la misma zona, un agente de la Patrulla Fronteriza fue arrestado por asociarse con narcotraficantes mexicanos para la compra y venta de cocaína.

Fuente: Infobae