Rap, del escenario a objeto de estudio en un laboratorio nacional

Rap, del escenario a objeto de estudio en un laboratorio nacional

Las expresiones urbanas como el rap son temas de estudio del Laboratorio Nacional de Materiales Orales (Lanmo), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Este espacio de investigación ubicado en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia, realiza investigación multidisciplinaria de los discursos orales.

De esta manera, investiga manifestaciones como gestos, sonoridad, memoria, corporalidad, ritualidad y expresiones musicales, entre otras.

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) da cuenta del trabajo de Lanmo y destaca que el lugar permite estudiar dinámicas sociales, formas de comunicación, estructuras de pensamiento, congregar los saberes locales, profundizar las prácticas tradicionales y las manifestaciones artísticas.

El doctor en etnomusicología y técnico del laboratorio, Roberto Campos Velázquez, informó que hace 10 años aproximadamente, desde la etnomusicología, se estudian temas de contracultura y escenas musicales subalternas, debido a su contenido social y musical.

A pesar de que su estudio es reciente, este fenómeno tiene una historia que comienza desde los años 60 a inicios de los 70 en el Bronx.

Una cultura donde se familiarizaron algunos sectores marginados de la población, como grupos de migrantes provenientes sobre todo de Jamaica, menciona el estudiante de literatura intercultural Juan Juárez Martínez, que actualmente realiza su proyecto de tesis en el Lanmo sobre el rap, asesorado por el investigador Santiago Cortés Hernández.

Para Roberto Campos Velázquez el rap “se estudia porque con el tiempo se ha convertido en una de las más importantes expresiones de arte urbano, por el foco internacional que ha ganado con los años”.

Comentó que a través del rap se ha expresado la crítica a la colonización, racismo y explotación, por lo que los géneros musiciales, también el hip hop, se pueden abordar en sus diferentes elementos.

“En la época dorada del rap, los años 90, se abordó el gangsta rap con su discurso de violencia, pero también se generó un discurso social con crítica al racismo, sobre todo. Así se dio voz a los que habían sido históricamente silenciados”, relató.

Cuando se internacionalizó, este género musical llegó a otros espacios donde también había algo que decir, por lo que se fueron incorporando nuevas realidades y generando una escena más consciente en el rap, explicaron los investigadores.

El estudio del discurso y de las expresiones urbanas no se limita solamente al rap o hip hop, y los académicos se refirieron, por ejemplo, a los albures, este juego de palabras con doble sentido que conforma la identidad mexicana.

Fuente: Notimex